Cómo Eludir El Deslumbramiento En El Momento En Que Conducimos: Atento A Los Consejos De La Dgt

Para saber de qué manera tenemos la posibilidad de evitar que nos deslumbren y achicar el peligro, la primera cosa que debemos tener claro es por qué nos deslumbramos y qué peligros crea este problema. En el momento en que un agente descubre una infracción, no en todos los casos permite que el vehículo siga circulando. Hay determinadas circunstancias en las que lo mucho más seguro y aconsejable es que no se prosiga la marcha. Enumeramos, ahora, aquellos motivos que tienen la posibilidad de lograr que un… Un momento especial es, para Sere­na, “la señalización en ocasiones de in­movilización, urgencia y riesgo”, en las que hay que atenerse a lo dispuesto en la normativa vigente “con es­pecial atención”. Con el paso del tiempo, los faros se desgastan y puede llegar a perder hasta un 40% de su efectividad.

Esto contrasta con la opinión de los conductores a la mala visión al volante. Según el estudio “La Salud Visual de los conductores españoles y su implicación en la seguridad vial”, los españoles con­sideran más peligroso conducir con mala visión que tras consumir dos cervezas , usando el móvil o con un neumático desgastado . Si el deslumbramiento es bastante, podemos tapar el foco de luz con la palma de la mano, pero dejando el mayor campo de visión posible. En la actualidad, se están haciendo ensayos con parabrisas fotosensibles y cámaras que oscurecerían el parabrisas exactamente en el punto donde influye el haz de luz que nos deslumbra.

Tavares Solicita Eludir Una Guerra Comercial

En carretera, a la noche, impide deslumbrar a otros conductores cuando emplees las luces de largo alcance, cambiándolas por las cortas antes del cruce con otro vehículo. Del mismo modo, ten precaución de no deslumbrar a los peatones si estos circular por el arcén. Entre los enormes contrincantes de los conductores son los llamados ángulos fallecidos o puntos ciegos. Se trata de esos “huecos” visuales en los que tenemos la posibilidad de perder la referencia de un vehículo que viene por detrás o por otro carril.

Además de esto, como asimismo tienen la posibilidad de colocarse sobre la ventanilla de la puerta, tienen la posibilidad de evitar los deslumbramientos laterales. En el momento en que hay niebla y un turismo no posee luz antiniebla, ¿qué alumbrado deberá prender? Mayor agilidad en la circulación, menos inconvenientes para estacionar en la localidad, produce menos contaminación y conlleva menos gastos… Utilizar una motocicleta de dos y tres ruedas es especialmente provechoso para moverse por los núcleos urbanos. Conque no tenemos la posibilidad de poner unas bombillas de más potencia que dan una luz estupenda y nos dejan ver el doble de distancia, no solo pues no es legal, sino más bien porque cegaremos a los conductores que se crucen con nosotros, y hasta les pondremos en peligro.

¿Por Qué Razón Debemos Ser Mucho Más Cautos Al Volante Cuando Contamos Miopía O Astigmatismo?

En esta ocasión volvemos a hablar de que debemos tener precaución y prestar atención para no deslumbrar con las luces de nuestro vehículo al resto de usuarios de las vías públicas. Se debe tener cuidado también con los deslumbramientos indirectos, esto es, el reflejo de la luz en las testeras de los edificios o en las lunas de otros vehículos, puesto que también tienen la posibilidad de ocasionar una ceguera inopinada. Para eludir los reflejos lo destacado es que tengas a mano las gafas de sol, que despliegues la gorra y que evites mirar de manera directa al foco de luz. El 42% de los accidentes de tráfico se genera a lo largo de la noche, un dato que exhibe los peligros que hay a la hora de circular durante esta franja horaria, en tanto que reduce tu percepción visual. Te contamos las reglas básicas para conducir a la noche de manera cómoda y seguridad.

Las luces de posición, como su nombre señala, apuntan la situación y anchura del vehículo. Este iluminado acompaña siempre y en todo momento a las luces cortas, largas y antiniebla. Si necesitas inmovilizar tu vehículo en el arcén o la calzada tienes que prender las luces de posición. Por su parte, las antiniebla solo se tienen que encender en una situación de poca visibilidad, con precipitaciones o niebla muy intensas.

de noche que debe hacer para no deslumbrar

LA CEGUERA NOCTURNA (NICTALOPÍA) es, según Essilor –compañía de equipamientos ópticos–, la imposibilidad de ver durante la noche y puede deberse a un problema visual, una patología crónica o un desequilibrio en la dieta. Los síntomas son visión enclenque con poca luz, dificultad para ver bien cuando se conduce durante la noche y un tiempo retardado de reacción al pasar de mucha luz a poca. Esta patología convierte conducir durante la noche en un reto, gracias a la intermitente presencia de faros de otros coches. Asimismo es muy preocupante la escasa relevancia que dan los conductores a su visión. “Hasta un 90% de la información lle­ga por la visión –explicó David Navarro, vice­presidente de Essilor a lo largo de la presenta­ción de su estudio sobre visión–, con lo que si es deficiente puede influir crucialmente en la toma de decisiones en carretera”. En el mismo acto, Luis Montoro des­tacó que hasta un 14% de los conductores muestra adversidades de visión incluso con condiciones perfectas de iluminación.

Un conductor con un 50% de agudeza visual requerirá entre 5 y cien veces más iluminación para detectar un elemento a la noche que un conductor con una agudeza del 100%. Además de esto, a la noche y con bajísima iluminación marcha más la retina periférica que la central debido a la dilatación de las pupilas por lo que todos y cada uno de los conductores padecemos puntualmente unos pequeños cambios refractivos de –0,75 dioptrías en adelante (miopía nocturna). Por esto, es fundamental llevar la altura de las luces bien reguladas y estar aten­tos a cambiar las luces al ir a cruzarnos con otros automóviles para evitar deslumbrarles. Hay que resaltar que los modelos mucho más modernos ya inclu­yen sistemas no solo de encendido coche­mático de luces –un sensor detecta la baja luminosidad y enciende los faros–, sino más bien de cambio de luces –descubre la presencia de vehículos a determinada distancia y ‘cambia’ a luz de cruce para no deslumbrar–. “Conducir de noche –enseña Ernesto Nava, directivo de la Escuela de Conducción del Real Automóvil Club de España – es mucho más bien difícil, porque hay una menor visibilidad”.

El colegio de Ópticos-Opto­metristas de Andalucía ten en cuenta que además esta reducción es “mucho más marca­da en las personas mayores de 55 años”. El 90 % de la información que necesitamos al conducir la nos llega por medio de la visión. De ahí que, la atención que ponemos en la carretera es escencial para evitar cualquier situación de riesgo.

FATIGA, SUEÑO, MO­NOTONÍA… “El conduc­tor puede accionar fundamen­talmente sobre sí mismo y so­bre el vehículo –apunta Nava –. MUCHOS DEFECTOS. Las cantidades de defectos leves y graves detectados en la iluminación en las estaciones ITV ratifi­can esta afirmación, tal como nuestra ex­periencia día tras día como conductores, don­de cada día vemos mucho más automóviles circulando con una o más luces fundidas. Durante 2020, según datos del Ministerio de Indus­tria, Comercio y Turismo, las ITV en España detec­taron prácticamente 6,1 millones de defectos leves en el alum­brado y señalización y mucho más de 1,8 de de­fectos graves. Estos son los mucho más frecuen­tes, tanto los leves (que duplican a los de ruedas, neumáticos y suspensión) como los graves, que son entre el 25 y 30% del total de los detectados . En la misma línea, el estudio del RACE destaca que “a mayor edad, mucho más impor­tante es aún tener un óptimo sistema de iluminado en el vehículo” y que “sien­do entre los sistemas de seguridad mucho más esenciales es quizás entre los conjun­tos a los que menos atención se les pres­ta en cuanto a mantenimiento y control”.

De hecho, según un estudio de la Facultad de Michigan (EE.UU.) que recopila la DGT, “Se precisan 3,6 segundos para recuperar completamente la visión tras ser deslumbrado por una luz de cruce, tiempo que se extiende hasta los 5 segundos en el momento en que lo que nos deslumbra es una luz de carretera”. Si traducimos estos segundos en distancias, vemos que si estamos circulando a una agilidad de 120 km/h, durante este espacio de tiempo recorreremos 165 metros sin ver apropiadamente, algo que puede ser bastante peligroso. Este efecto genera una contracción máxima de la pupila y molestias visuales transitorias como lagrimeo, frecuente parpadeo y pérdida momentánea de la visión o ‘orificio negro’, en especial si los ojos están amoldados a la obscuridad, apunta la DGT. Al circular a la noche, nuestra visibilidad se reduce hasta el 20 %, generando modificaciones en las distancias y el campo de visión que percibimos.